A tu lado pt. 1

"Aún a través del dolor que esta vida ha traído consigo, siempre será tu voz la que me cobije y me haga sentir, que todo valió la pena"A. B. Rémeny
--- Hah... Lan Zhan, espera...ngh...
Entre gemidos, sollozos desvergonzados y jadeos ásperos, el general WeiYing dejó que su esposo hiciera de su cuerpo lo que deseara.
Aferrándose a esos amplios hombros, abrió los rojizos e hinchados labios para recibir el beso de su amante, el leve aroma a sándalo combinado con el almizcle y el sudor de ambos cuerpos, llevando su excitación a un nivel más alto.
--- Lan...Zhan --- habló entre gemidos --- no... más... dale tregua a este general...
Sintiendo como su cuerpo se contraía alrededor de la dureza que lo penetraba sin piedad, besó y acarició el rostro de LanZhan, su mente perdida entre el entumecimiento provocado por el constante abuso y el placer que hacía arder su cuerpo hasta llegar a creer, que podría derretirse si solo hicieran esto un poco más.
No otro, pensó vagamente mientras los escalofríos y la presión anunciaban otro orgasmo seco.
Ya era el quinto de esta noche, su cuerpo no podría soportar más.
Y tuvo razón.
Su espalda se arqueó con fuerza mientras un grito escapaba de su maltratada garganta, la fuerza de su liberación borrando cualquier atisbo de inhibición que pudiera quedar; sus caderas se movieron por voluntad propia mientras el orgasmo lo montaba con fuerza, los espasmos de su interior masajeando el miembro de LanZhan hasta que un calor líquido llenó el interior de un exhausto general.
WeiYing sintió como si su cuerpo flotara mientras los estremecimientos recorrían su cuerpo, el aire no parecía llegar con la suficiente velocidad y su interior estaba tan lleno, que casi juraba aun tener a su esposo en su interior.
Pero él se había retirado y ahora limpiaba su cuerpo con un cuidado infinito.
...
Un segundo... ¿ya lo estaba limpiando?
Increíblemente, le quedaron fuerzas para dejar escapar una pequeña risa. LanZhan detuvo sus movimientos.
--- LanZhan, de verdad eres increíble. Estamos casados desde hace varios años y aun abusas de tu pobre esposo, --- otra risa escapó mientras abría los ojos --- creo que has hecho que me desmayara por un segundo.
Pero su esposo no respondió con su acostumbrado "Mmh". En su lugar, solo miraba el rostro sonrojado y sonriente de WeiYing.
Fue entonces que este pudo apreciar ese algo en la cristalina mirada.
LanZhan jamás había sido alguien expresivo, pero si uno pasaba tiempo suficiente a su lado, podías notar pequeños cambios en él que delataban sus emociones. Y si en algo era bueno WeiYing, era en observar.
Sin ningún toque de diversión ahora, dejó que su esposo terminara de limpiarlo y cambiara las sábanas.
Fue solo cuando estaban de nuevo acostados con frescas túnicas interiores y muy cerca uno del otro, que WeiYing volvió a hablar.
--- LanZhan, ¿qué ocurrió?
Pero él no dijo nada.
Lan WangJi solo podía acercarlo, tratar de encontrar la forma de explicar los recuerdos que vio de Suibian... pero era imposible, más si Wei Ying no tenía recuerdos conscientes del pasado.
--- Un mal recuerdo --- dijo al final.
WeiYing asintió. Luego, con una mano en la fría mejilla, se acercó hasta rozar los rosados labios en una suave caricia.
--- Sé que siempre me abrazas para dormir porque eso aleja las pesadillas. --- susurró, con una pesadez en su pecho que no pudo definir. --- Así que esta vez, seré yo quien aleje los malos recuerdo por ti.
--- Mmh.
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Tarde esa noche y contrario a las reglas que habían regido su vida por tanto tiempo, Lan WangJi estaba despierto a pesar de ser más de media noche, sus brazos acunando a un dormido WeiYing en una curiosa simetría con la imagen que presentaban las dos espadas.
Un lobo negro, elegante y de mirada agresiva, se mantenía curvado alrededor de un dormido gorrión blanco y azul. Ambos habían entrado a la habitación hace algunos minutos atrás, antes de acomodarse en una esquina para dormir y con la orden de irse antes de que WeiYing despertara.
Mientras los miraba, su mente regresó al día que los encontraron.
Sandu tuvo que enfrentarse a un agresivo Suibian durante varios minutos, antes de que el enorme lobo reconociera a Lan WangJi. Se mostró reticente pero, con un seco gruñido de advertencia, lo dejó acercarse.
El espíritu de su espada había tomado la forma de un delicado gorrión, quien, con un suave canturreo, se acomodaba entre las rocas de una húmeda pared rocosa. Lan WangJi se sentía un tanto sorprendido de la frágil figura que representaba a su espada.
De alguna manera... parecía correcto que fuera un animal pequeño y delicado, después de todo, su arma era precisa pero jamás la usó con fines violentos o agresivos.
- Está débil.
Su espada lucía opaca y la empuñadura estaba mellada en algunos sitios, el gorrión tampoco hacía el intento de volar, solo temblaba entre las cuidadosas manos de Lan WangJi.
Al final, Suibian no tuvo más opción que dejar que Jiang Cheng y Sandu se acercaran, y con un único y agresivo gruñido, dejó que sus memorias se liberaran en ambos cultivadores.
Lo que habían visto aun atormentaba a Lan WangJi.
En aquel entonces, la secta Nie estaba aislada y no había manera de obtener información de su territorio; la secta Jin casi había desaparecido y una extraña epidemia había enfermado a la mayoría de los cultivadores de la secta Jiang.
Con su hermano ocupado intentando tranquilizar a los ancianos y coordinando a los sanadores para encontrar la cura a la enfermedad que aquejaba al clan Jiang, Wei Wuxian y él se habían ofrecido a buscar, junto a otros grupos, a los jóvenes y aprendices del clan Lan que hace demasiado no se habían reportado y llevarlos de regreso al receso de las nubes.
Ya para entonces sospechaban de algún enemigo en las sombras, pero jamás habrían podido imaginar lo que ocurriría.
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N/A: La escena se centra en una descripción generalizada, así que contiene detalles que solo el lector sabrá, pero que no necesariamente serán de conocimiento de los personajes.
Mundo de la cultivación. Seis días antes de la caída de las sectas.
--- Los jóvenes amos son muy amables por ayudarnos. Ninguna otra secta piensa que esto sea importante.
Tanto Lan WangJi como Wei Ying, pasaron por alto el comentario mientras aceptaban un par de panecillos dulces, rellenos con alguna especie de jalea de frutas.
El mundo de la cultivación aún intentaba adaptarse a la caída de la secta Jin y al aislamiento de la secta Nie, es obvio que atender el rumor de un monstruo que roba ganado no sería de especial interés para la mayoría de los cultivadores.
Excepto que había un grupo de jóvenes que en realidad se habían acercado. El matrimonio Lan habían ido en busca de información sobre los grupos de cultivadores del clan Lan que no se habían reportado cuando escucharon los rumores.
No les importaba usar un poco de su tiempo en ayudar a los comerciantes de Zizhou y quizá de paso, conseguir alguna pista de la ubicación actual de Jin Ling y los otros.
Seguían al pequeño grupo hasta la base de una montaña, donde se decía, el causante de la pérdida de ganado y algunas reliquias, se ocultaba. Y hasta donde llegaba su última pista de los chicos.
--- Mi abuelo dice que fue un demonio el que se robó mi collar. --- dijo el pequeño niño en brazos de su madre.
--- Debió ser un collar muy bonito. --- respondió Wei Wuxian, con las regordetas mejillas del otro recordándole un poco a A-Yuan en su niñez.
El pequeño asintió con tanto énfasis, que era sorprendente que su cuello no doliera.
--- Brillaba mucho con el sol.
La pequeña niña que caminaba junto a Hanguang-jun, embelesada por su belleza, jaló con mucho cuidado de la blanca túnica.
--- ¿Al joven amo no le gustó el pan? Ese lo hice yo misma, mamá me enseñó.
Wei Wuxian soltó una risa mientras por la periferia de su vista, notaba la incomodidad de Lan Zhan ante el empalagoso sabor del pan, le había tomado bastante esfuerzo comerse el primero, comerse el segundo casi lucía como una tarea imposible.
--- El hermano tiene un rostro muy serio, así que no lo sabes, pero yo lo conozco muy bien --- guiñando un ojo, se terminó su propio pan ---- Le parece delicioso.
--- ¿De verdad? --- la niña casi tropezó en su emoción.
--- Basta Meimei, los jóvenes amos deben hablar de cosas importantes --- el hermano de la niña no parecía mayor a un par de años, pero se expresaba con más claridad.
--- ¿Cómo qué?
--- Como... como... --- sin saber que decir, el niño hizo una mueca y despeinó a su hermana en un gesto brusco --- eres muy pequeña, no lo entenderías.
La niña infló las mejillas.
--- ¡No soy pequeña!
Sin más, los dos siguieron hablando hasta casi discutir, mientras los resignados padres intentaban detenerlos de pelear.
Con una pequeña sonrisa que hablaba de lejanos recuerdos en medio de un sembradío de lotos, Wei Wuxian se bajó de la carreta y se acercó a Lan Zhan*.
Sintiendo compasión por alguien cuya educación le impedía despreciar el obsequió, jugó y bromeo, hasta al final, comerse la mitad del pan de Lan Zhan sin que los comerciantes dieran cuenta de ello. La mirada agradecida de Lan WangJi, quién ya solo tendría que comer la mitad del bocadillo, casi le hizo reír de nuevo.
En verdad tenían un buen sabor, pero para alguien cuya dieta básicamente se componía en hierbas de sabor amargo y verduras cocidas al vapor, podía ser abrumador.
Cuando llegaron al cruce entre dos montañas, la caravana se detuvo.
--- Es allá. --- dijo una de las mujeres de la caravana mientras señalaba un sendero natural, formado por las ramas de varios árboles de gran envergadura. --- Mi sobrina los llevará el resto del camino.
La mujer en cuestión era pequeña y delgada, su redondo rostro era casi tierno e infantil para pertenecer a una mujer adulta, pero sus ojos, de un inusual caoba, hablaban de más años y experiencia de las que uno podría suponer.
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Agradeciendo la ayuda y despidiéndose de los comerciantes, caminaron siguiendo a la joven por lo que pareció una hora o más, antes de detenerse en un diminuto claro. La noche había caído hace un rato atrás y el bosque parecía sombrío y tenebroso.
Wei Ying estaba por quejarse en voz alta, cuando algo llamó su atención.
--- Espera.
Inclinándose en el suelo a medio congelar, jaló un pedazo de tela, casi invisible entre la poca nieve que había en el sitio. Blanca y con vestigios de un patrón azul claro que reconocería en cualquier lugar, estaba maltratada y sucia con algunas gotas de sangre aún fresca.
Se levantó con el trozo de tela.
Mirando con atención a la chica frente a ellos, la sospecha creció en su pecho cuando no hubo reacción alguna. Para una simple comerciante, encontrar un trozo de tela con sangre debería ser un hecho extraño o aterrador, pero la joven solo parecía distraída.
--- Entonces --- dijo casualmente mientras Lan Zhan examinaba la tela con ojos fríos--- dijeron que los cultivadores solo pasaron por la zona, que los vieron irse colina arriba después de no encontrar nada en el pueblo.
La joven desvió la mirada.
--- Lo lamento.
El viento siendo cortado con numerosos y breves silbidos fue la única advertencia que tuvieron, antes de que varias flechas fueran disparadas en su dirección.
Pero ambos eran cultivadores experimentados, unas simples flechas difícilmente podrían ser un problema.
Lo que se demostró cuando el sonoro toque de una nota vibró a través del aire, rompiendo o alejando de su trayectoria cada flecha. La joven se encogió cuando el sonido rasgó el silencio del bosque.
--- ¿Y bien? --- preguntó el joven de ropas oscuras --- En realidad no hay ningún monstruo robando ganado ¿o si?
Hua Meili lo miró por un segundo preguntándose cómo responder, cuando una voz irrumpió en medio de la oscuridad. Mezquina y altanera, pertenecía a un hombre cuyas ropas y porte, lo señalaban como un cultivador.
--- ¡Hmp! Como si de verdad te preocupara algo tan trivial --- el cultivador salió de entre los arbustos con una mueca de desagrado y la hoja de su espada reflejando la luz de la luna ---Puede que hayas convencido a todos de tus buenas intenciones, pero yo sé quién eres en realidad. ¡El infame Patriaca de Yiling es solo un bastardo cruel!
--- Fang MengChen.
Ante la voz de Lan Zhan, Wei Wuxian enarcó una ceja.
--- ¿Quién?
Fang MengChen enrojeció de la ira, haciendo un gesto brusco con la espada mientras hablaba.
--- Tú... qué tan vil puedes ser, ¡asesinaste a mis padres sin la menor duda y ahora olvidas el rostro de aquel al que perjudicaste! Pero claro, recordar cada atrocidad cometida debe ser un gran problema ¿no es así? Sobre todo ahora que las sectas parecen tan contentas de pedirte ayuda.
Wei Wuxian hizo una mueca resignada, ahora recordaba al cultivador. Era uno de los que había asistido al asedio en la cueva destruye demonios bajo el engaño de Su She y Jin GuangYao, hace varios años atrás. No habían sabido de él en mucho tiempo, tanto, que había olvidado un poco su existencia.
--- Es gracioso que cada cultivador que encuentro en el camino, tiene algo que decir en mi contra.
Fang MengChen bufó.
--- Se cosecha lo que se siembra.
Wei Wuxian le dio la razón mientras por la periferia de su vista notaba a la joven retroceder poco a poco, hasta por fin, echar a correr a la profundidad del bosque.
Era mejor así, las peleas entre cultivadores podían ser peligrosas.
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Hua Meili corrió hasta llegar al punto de encuentro, no muy lejos de donde la confrontación entre los cultivadores se desarrollaba. A lo lejos pudo escuchar el choque de espadas y el sonido escalofriante de aquel guqin.
Wei Wuxian y Hanguang-jun.
Realmente ambos eran personas justas y nobles, su hermana solo hubiera cortado su garganta al darse cuenta del engaño, pero estos dos cultivadores no solo la dejaron irse, Hanguang-jun incluso se aseguró de protegerla del ataque de Fang MengChen.
Meili no tenía un solo rasguño.
Aceleró su ritmo, consciente de que el ruido de la pelea comenzaba a disminuir.
--- ¿Está hecho?
Meili se detuvo cuando llegó a lado del hombre que la esperaba. Alto y fornido, usaba su corto cabello caoba hacía atrás, sin cubrir la larga cicatriz que arruinaba su atractivo rostro.
--- Todo está en posición.
Yue Lan asintió, satisfecho.
--- Vamos.
--- Mi hermana...
--- Con Fang MengChen. --- Con calma, caminaron juntos en dirección a una cascada gigante, a poca distancia de donde se encontraban --- ¿Vienen solos?
--- Así es, el grupo con el que se cruzaron ya va en camino al otro pueblo. Hao QiangTse los interceptará ahí.
Yue Lan torció el gesto.
El mercenario era una molestia en el mejor de los casos, una incontrolable en el peor... sin embargo, era una molestia necesaria.
--- Que los mate a todos. Solo matarlos ---enfatizó, inquieto de saber que la mascota favorita de Hong BaiHe estaba suelto.
El mercenario apenas tenía cultivo, pero era ingenioso y cruel, carecía por completo de escrúpulos. Mentir, engañar y usar cualquier método, por vulgar que fuera, era parte de lo que lo hacía tan valioso para Bai Huanghou.
Sin embargo, Yue Lan aún buscaba la manera de hacerle pagar su último "descuido". Como la persona perfeccionista que era, detestaba a cualquiera que cambiara los planes de manera inesperada. Y ocultar y enterrar los cuerpos de aquellos cultivadores había sido una tarea repugnante que requirió de un tiempo valioso.
Meili le mostró una daga de doble filo, una de las armas favoritas del jefe de espías. A diferencia del mercenario, Xue Ye era centrado y confiable.
--- Xue Ye los está vigilando.
Eso por fin lo tranquilizó. El hombre podía ser pequeño y delgado, pero tenía la habilidad necesaria para controlar al grupo de mercenarios.
--- Que los siga hasta terminar con el último grupo.
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--- ¡Bastardos como tú no deberían estar vivos! ---la voz de Fang MengChen resonó a través de los árboles, espantando a varios animales que dormitaban entre la oscuridad --- ¡El mundo sería un mejor lugar s..! ¡...!
--- Vamos, vamos, Lan Zhan, no lo silencies, debemos descubrir en dónde están los chicos y si él no puede hablar, no podremos obtener la información.
Sin embargo, Lan WangJi aún no decidía si quitarle el hechizo silenciador, cuando una repentina risa los hizo levantar la mirada.
--- Pobre, MengChen. Se supone que debías entretenerles al menos algunos minutos más.
El aludido solo hizo mala cara, luchando por hablar pese al sofoco.
Tardó mucho en preparar la emboscada y entrenó hasta la obsesión para este día. Pero había sido humillante la facilidad con la que Hanguang-jun derribó a sus compañeros, y aún peor saber, que el Patriarca Yiling solo había requerido un movimiento para derribarlo.
¿Quién podría imaginar que podría invocar espíritus con una hoja silvestre?
Por supuesto que esto no lo detendría mucho tiempo, deshizo la invocación pero seguro leyendo sus intenciones de atacar, presionaron varios puntos de acupuntura que paralizaron una de sus piernas y ambos brazos.
Fulminó con la mirada a sus compañeros en el suelo, detenidos por algún alma obesa o inconscientes.
¡Todo era culpa de esos incompetentes!
--- ¿Quién eres? --- La helada voz de Hanguang-jun lo distrajo.
La sonrisa en el rostro de la joven se cayó un poco.
--- ¿En serio no me reconocen? Pero si estuve en el receso de las nubes hace solo un año atrás.
La mujer se quitó la tela que cubría su cabello y ensombrecía la mitad superior de su rostro, mostrando las facciones delicadas y los ojos rojizos que ambos reconocieron al instante.
Sorprendidos, Wei Wuxian y Lan WangJi la observaron acercarse algunos pasos más. No lograban explicarse ni su presencia ni su trato familiar con Fang MengChen.
¿Qué estaba ocurriendo exactamente?
--- Doncella Hong Baihe, no esperábamos encontrarla en este lugar --- la voz de Wei Wuxian era afable, su mirada vigilante --- ¿conoce a este cultivador?
BaiHe volvió a rió un poco, el sonido discordante y agudo.
No se parecía en nada a la joven tímida y asustadiza que palidecía cada que veía a Lan QiRen o cuando hablaba con Zewu-jun; en su lugar, se mostraba como una chica alegre, casi infantil.
--- Claro que lo conozco, es una de mis preciadas piezas.
Lan Zhan. --- ¿Piezas?
--- Ajá, él me regaló algo lindo --- con soltura, sacó una larga cinta blanca que reconocieron en segundos.
La sangre de Wei Ying corrió pesada mientras Lan WangJi quitaba el hechizo silenciador de un pálido Fang MengCheng.
--- ¿De dónde lo sacaste?
BaiHe se encogió de hombros, respondiendo la pregunta de Hanguang-jun antes de que Fang MengCheng pudiera pensar en algo.
--- En una cueva, no muy lejos de aquí, --- con un gesto, señaló al paralizado cultivador --- debo llevarlos ahí, pero no tengo idea de cómo convencerlos. --- miró el suelo, pensativa --- Creí que podría idear algo mientras combatían, pero lo han derrotado tan rápido que mi mente está en blanco.
Lan WangJi y Wei Wuxian se miraron por un segundo.
Esta situación era extraña y desconcertante. Primero una torpe emboscada liderada por un cultivador a quien no habían visto en años y ahora una joven que no actuaba en absoluto como la tímida Hua Baihe que conocieron en el pasado.
Esto podía tener distintas explicaciones, pero antes necesitaban más información.
Wuxian. --- Dijiste que debes llevarnos a una cueva, ¿por qué?
Hua BaiHe negó con la cabeza, volviendo a mirarlos.
--- El chico de cabello negro y sonrisa amable está en el interior y los quiere ver, la cinta es suya.
Wei Wuxian asintió con fingida afabilidad.
--- En ese caso, joven Hong, ¿podría llevarnos a ese lugar?
La chica levantó una ceja confundida.
--- ¿Podría estar mintiendo, pero aun deciden ir?
Con un breve asentimiento compartido, Lan Zhan tomó a Fang MengChen de un brazo y lo alzó, forzándolo a caminar con la única pierna que aún tenía movilidad. Wei Wuxian por su parte, sonrió amablemente a la joven.
--- Curiosidad, supongo.
Hua BaiHe soltó una pequeña risa, aceptando la breve explicación. Con pasos alegres y pequeños brincos, los llevó entre enormes rocas y un fangoso suelo.
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Lan Zhan --- Es como una niña pequeña.
Wei Wuxian miró al enojado Fang MengChen, cuyos forcejeos eran inútiles ante la fuerza de un Lan, ambos pasando por alto los murmullos enfadados e insultos bajos del cultivador.
--- También lo pensé así. No se comporta en absoluto a como era en el pasado y Fang MengChen parece no recordar cómo usar su cultivo, nos atacó como si fuera una persona común. --- Con cuidado, piso una zona congelada del suelo, el sonido estruendoso del agua cada vez más cercano --- Además--- sacó la tela ensangrentada--- el trozo de túnica es falso, el clan Lan usa telas demasiado resistentes para romperse de esta manera. --- miró la enorme cascada a la que habían llegado, la joven solo los miró para estar segura de que la seguían, antes de caminar por un estrecho sendero detrás de la violenta caída de agua --- Esto me recuerda un poco a la estatua de la diosa, en el monte Dafan.
---Mmh. Aunque la cinta era real.
--- Ahora, eso es lo más curioso de todo, dudó que A-Yuan dejara su cinta de manera tan descuidada.
Era muy probable que los chicos cayeran en una situación complicada junto a Fang MengChen y Hua BaiHe. Después de todo, este era un sendero frecuentado tanto por cultivadores como por personas comunes.
Pero no tenían más información, así que la única opción era seguirles la corriente y averiguar la verdad.
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Resulta que detrás de la cascada había una enorme entrada a un sistema de túneles con los pasillos estrechos y rústicos, formados por años y años de erosión provocada por el agua.
Tanto Wei Wuxian como Lan WangJi redujeron un poco su respiración y volvieron sus pasos precavidos cuando notaron la extraña neblina que recorría el sitio, intensificándose mientras más caminaban. A diferencia de la neblina causada de manera natural, esta era densa y casi transparente, muy similar al roció matutino; mientras que la luz en el sitio no producía ningún tipo de calor.
--- Es un lugar interesante. --- Wei Wuxian examinó un poco las paredes recubiertas por miles de puntos brillantes.
Hua BaiHe --- ¿Verdad? Las paredes brillan tanto que ni siquiera hace falta una antorcha. Escuché una leyenda sobre este lugar...
Ambos ignoraron el parloteo de la joven mientras seguían por varios minutos más.
Lo que ninguno de los dos había esperado ver al final de un túnel especialmente largo, era una espaciosa cueva iluminada por minerales y cuyo brillo era intensificado por espejos, hasta lograr una claridad impresionante... una que les permitió notar de inmediato a una de las personas que habían estado buscando.
Wei Wuxian sintió su sangre volverse pesada cuando sus ojos se posaron en un herido Lan Sizhui.
Su túnica estaba mal colocada, dejando ver la pálida piel de su hombro y pecho, ambos llenos de cortes y moretones; la sangre había cubierto varias zonas de su antes impoluta túnica y su largo cabello caía suelto, disimulando apenas los cardenales que cerraban uno de sus ojos y coloreaban un lado de su mandíbula.
Estaba tan malherido que Wei Wuxian temió lo peor por un segundo.
--- A-Yuan.
Lan WangJi soltó a un sorprendido Fang MengChen y detuvo a Wei Wuxian cuando este hizo ademan de moverse. Fue entonces que Wei Ying notó el peligroso brillo de una navaja tocando el cuello del chico, tan afilada que algunas hebras de cabello habían sido cortadas con solo el movimiento del poco aire que entraba al lugar.
La joven de antes, la que los había guiado hasta la emboscada de Fang MengChen, se mantenía oculta con habilidad detrás de Lan Sizhui y era quien sostenía la navaja contra el expuesto cuello.
De inmediato fue obvio que no podrían acercarse que ella hiriera al chico primero, el cuerpo herido de A-Yuan la protegía de cualquier ataque frontal y la dura roca a su espalda dificultaría cualquier ataque furtivo.
--- Hang...Hanguang... jun...
La débil voz del joven causó alivio y furia en ambos. Estaba vivo, pero era imposible saber que tan graves eran sus heridas.
¿Cómo habían capturado a Lan Sizhui?
¿Dónde demonios está Wen Ning?
Aun con ese andar infantil, BaiHe siguió caminando hasta quedar a lado de Lan Sizhui, solo entonces el parecido entre ambas fue perceptible.
Los mismo ojos almendrados*, los de Hua BaiHe más rojos que caobas, el mismo cabello negro y la forma delicada de la mandíbula.
--- Les dije que el chico quería verlos.
La voz de Lan WangJi pareció disminuir aún más la temperatura del lugar.
--- Están relacionadas.
Hua BaiHe hizo una mueca.
--- Pregúntame eso otro día, quizá responda.
--- Muy astuta --- la voz de Wei Wuxian hizo un leve eco, cualquier rastro de diversión, perdido, su mirada aun sobre la mujer detrás de A-Yuan --- no pensé que serías parte de esto.
Meili no disimulo la vergüenza que sentía, pero el agarre en la navaja no vaciló a pesar de ello.
--- No le des tanto crédito, no es tan inteligente para planear algo así. --- Eso volvió la atención sobre BaiHe, quien ahora era acompañada por un cultivador alto con una larga cicatriz en la mejilla. Su túnica verde oscuro y la espada no tenían ninguna señal o marca que dijera a que secta pertenecía. Pero era claro que e trataba de un cultivador.
Los labios de Hua BaiHe se curvaron en una asimétrica sonrisa y el cruel regocijo en esa mirada le dieron un aire completamente distinto, diferenciándola de la apariencia delicada de la otra joven.
Con cuidado, acarició un poco la cabeza de un inconsciente Lan Sizhui, ignorando con facilidad insultante la mirada furiosa de ambos cultivadores.
--- Oh, perdón por esto, el chico solo debía ser golpeado un poquito ---BaiHe hizo un gesto con los dedos --- ya saben, muy poco, solo para asustarlos. Hao QiangTse debió entender mal mis instrucciones.
--- Eso parece más que un "descuido".
--- Palabras más, palabras menos ---dijo con un gesto despectivo de su mano --- el chico está vivo y eso es lo que importa.
--- ¿Por cuánto tiempo? --- la voz de Lan WangJi atrajo las miradas.
--- Mmm... no lo sé. Yue-er, ¿tú qué opinas?
Yue Lan miró al chico.
Tuvo que admitir que en verdad lucía mal.
Desobedeciendo las órdenes que le dieron, el imbécil del mercenario decidió hacer del chico su juguete durante algunas horas, dejándolo apenas consciente y lleno de heridas. Yue Lan había tenido que realizar algunas curaciones de emergencia para evitar la muerte prematura del cultivador.
Aunque al menos tuvo más suerte que su compañero.
Yue Lan tenía entendido que el otro, JingJin... Jingying... ¿?
El otro cultivador, revoltoso y extrovertido, tuvo un final bastante desagradable a manos de los otros mercenarios y una atención "especial" del escuálido arquero Yao.
Yue Lan ni siquiera quiso examinar el cadáver, solo mandó a enterrarlo junto al resto antes de informar a Hua BaiHe.
--- Casi dos días con el medicamento que le di.
Wei Wuxian fue sarcástico.
--- Que amable de tu parte.
BaiHe acarició con cariño el brazo de Yue Lan.
--- Oh, lo es. Mi querida torre es muy amable. Y por favor, Hanguang-jun, absténgase de moverse --- agregó con fluidez cuando notó el breve paso del jade --- esa navaja es muy pesada, podría resbalar accidentalmente si distrae a Meili.
La amenaza era clara.
NOTAS:
*No es un error de escritura, ya que en la novela Lan es su apellido y Zhan es su nombre, pero en el nuevo mundo Yun es su apellido y LanZhan es su nombre, por eso está separado o junto dependiendo de en qué mundo se hable.
*Se refiere a la forma del ojo.

